En un operativo nocturno, Toviggino sacó los caballos de la mansión de Pilar para llevarlos a la casona de un jefe del PJ


El escándalo de corrupción en la AFA crece y ahora se enfoca en otra faceta de la trama oscura que involucra a Pablo Toviggino y Claudio “Chiqui” Tapia. Y busca indagar sobre qué fue lo que pasó con los caballos que había en la mansión descubierta en Pilar y que pertenecería al tesorero del AFA.
Según pudo reconstruir Clarín en base a fuentes judiciales, de la política y cercanas a Toviggino, en un operativo que se realizó de noche, justo cuando las cámaras de la municipalidad que vigilan los alrededores de la mansión sufrieran un desperfecto técnico simultáneo, un camión llegó al predio de Pilar para llevarse los 14 caballos que estaban dentro del haras de la mansión de Villa Rosa antes de que fuera allanada por la Justicia. Pero alguien calculo mal: no entraban todos en el camión y tuvieron que pedir otro vehículo de refuerzo.
Los caballos fueron llevados a un complejo inmobiliario con stud llamado Las Casuarinas (donde practicaban con caballos los hijos de Toviggino), para después trasladarlos a la casona de ocho hectáreas de un conocido jefe peronista del Conurbano.
Toviggino tuvo suerte: logró sacar sus caballos justo antes de que peritos de la Justicia Federal allanaran la finca. Al tesorero, ese sesgo para seducir a la suerte le habría traido un enojo de su socio político y de negocios santiagueño, el senador Gerardo Zamora, el ex gobernador de Santiago del Estero
Por algunos días, Toviggino creyó haberle encontrado un nuevo hogar a sus caballos. Llegó a acordar la compra cash, por US$ 3.000.000, de la propiedad de ocho hectáreas con caballeriza donde vive hace más de tres décadas un ex intendente del Conurbano. La propiedad ocupa ocho hectáreas y cuenta con una caballeriza donde el jefe peronista tiene dos caballos y el “little pony” de su nieta.
De no ser por el escándalo de la AFA que fue y sigue escalando en una montaña a la que aún no se le distingue la cima, la operación se hubiese realizado. “Es verdad que se habían puesto de acuerdo en el precio y la condiciones para hacer la operación. Incluso estaba casi listo el boleto para firmarlo. Pero al vendedor no le gustó el alboroto que se generó con todo esto de la AFA. Le hizo ruido que lo primero que quería Toviggino era dejar los caballos. El propietario habló con su mujer y el hijo y decidió rechazar la venta”, relató a Clarín una fuente inobjetable.
Javier Faroni, un engranaje del movimientos de fondos de la AFA en el exterior investigado por la Justicia por el lavado de fondos, pagó US$84.800 a la firma M&T Equestrian Services LLC, una organización que se dedicaría a la rehabilitación, reentrenamiento y reubicación de caballos pura sangre, y otros US$47.135 a “European Horse Services”, una firma que se especializa en el traslado internacional de caballos. Justo la pasión de Toviggino.
La hija de Toviggino practica equitación, un deporte del que el tesorero de la AFA es devoto. “A Tovi lo encandila todo ese mundo de studs, petiseros, puras sangres y millonarios. Me ha dicho que le gusta diez veces más que el fútbol”, le transmite a este diario un hombre que lo conoce de cerca.
En una foto que acompaña esta nota se ve a un jinete (entrenador de equitación) realizando el vareo de uno de los caballos en la mansión investigada de Pilar. Se distingue en la montura el logo de HT, el complejo hotelero que en Santiago del Estero lo llaman “Hotel Toviggino”.
Allí recuerdan cuando Toviggino quiso ingresar al club hípico más importante de la provincia y fue castigado con la bola negra, que se produce cuando algún miembro de la institución rechaza que le otorguen la membresía. Furioso, Toviggino se hizo construir su propio complejo hípico en ese hotel HT Deluxe, más grande y lujoso.
Los que conocen el mundo hípico, cuentan que el jinete “histórico” que entrena a los hijos de Toviggino (el hijo varón dejó la actividad para dedicarse a las carreras de kartings pero su hija continua practicando), es Augusto Fraschina, muy conocido en el ambiente aunque no bien conceptuado por su colegas. Tuvo dos denuncias por presunto abuso sexual con alumnas de 16 y 17 años.
Un experto en equitación que supo ser compinche de Fraschina, asegura que Toviggino “tiene mucho más de 15 caballos de salto, que son animales elegantes y altos, de mayor porte que los que se usan en el polo o en las carreras. En promedio, me animaría a decir que tienen un valor de mercado de unos U$ 30.000 cada uno”.
Volviendo a la causa de la quinta en Pilar, para la Justicia (al menos antes de que la causa cambie de Juzgado) Luciano Pantano y su madre Ana Lucía Conte (jubilada) no son los dueños de esa finca de 10 manzanas valuada en 17 millones de dólares.
En la Justicia Federal, por lo menos entre los dos jueces que hasta ahora investigaron qué hay detrás de la lujosa estancia, nadie duda que sus verdaderos dueños son Toviggino y Tapia, en este orden, el mismo que los dirigentes que integran la AFA dicen que se escalona el poder en la institución.
Hay un diagrama de la caballeriza de Pilar que fue realizado por los peritos judiciales del fuero federal Penal Económico. Se hizo después del allanamiento ordenado por Marcelo Aguinsky. Lo apartó de la causa Alberto Lugones, un camarista de San Martín que se jacta de politizar la justicia y de diseminar públicamente su autopercepción de militante kirchnerista.
En la caballeriza construida en la mansión de PIlar, los peritos contaron 15 boxes (donde descansan los caballos) y cinco baños. También una casa para el petisero o cuidador. El valor era de 1.200.000 dólares.
Fuente: www.clarin.com



